CINE DE HORROR
Inició con un experimento que tuvo como
objetivo tomar al público y llevarlos a las salas; después, se rescataron y se
adaptaron las leyendas folclóricas, ya que siempre se han contado historias de
cuentos de hadas; también historias que nos dan miedo. Es de gusto la relación
que se da con lo fantástico. En la década de los 30, Estados Unidos se
convierte en la industria que crea géneros cinematográficos y se especializa en
una rama de cine que, una característica fundamental, fue producir cine de bajo
presupuesto o cine de clase B, como también se le conoce. Esta clase de cine se
utiliza para probar a nuevos directores, nuevos actores y nuevos productores.
De igual forma, en Estados Unidos, comienzan
las querencias de hacer cine de horror, pero eso se dio hasta la década de los
30. Durante esta década comienzan a adaptarse clásicos como: «Drácula»,
«Frankenstein», «El
hombre lobo»,
«La momia», «Criaturas
de la laguna negra» y
otros más. Con estas adaptaciones se crea en el cine un personaje muy conocido
en 1933: «King Kong»;
este, se convirtió en el rey de todos los monstruos. El cine de horror ya es
una rama de género, ya es un lugar, un planteamiento en el cual se está siguiendo
una regla de cómo se va a hacer una forma de cine de horror. Así, es como podríamos resumir el origen de este
tipo de cine y de cómo llega hacia las películas.
Friedrich
Wilhelm Murnau, director de cine
alemán, hizo una película de horror llamada «Nosferatu»,
la cual fue única y —gracias a este filme― el público etiquetó al director como
el cineasta que inició el horror en todo el mundo. Fritz
Lang, un famoso director de
origen austriaco, hizo varias películas. Sus producciones pueden entrar en la
categoría de horror, pero lo relacionamos porque al fin de cuentas el impacto
que tuvo el filme «Nosferatu» (primer
drama ambiguo de cine) fue importante. Durante la década de los 30, Fritz Lang
huyó de Alemania porque no le gustaba el ambiente político que se vivía durante
ese tiempo. Llega a Estados Unidos a trabajar.
Llegando a este país hace una de sus mejores
películas, un melodrama que tuvo mucho éxito y lo premiaron como uno de los
mejores directores que llegó a Europa a principios de los 30. Finalmente tiene
un accidente automovilístico y muere. Este año (2015) cierta gente entró y
profanó su tumba, robándose su cráneo y pintándole símbolos diabólicos. Este
director hizo este filme, no porque le gustaba el cine de horror, sino porque
sabía que la novela que quería adaptar tenía muchos lectores y —él pensando
como cineasta— adaptó esta novela y, por cierto, la adaptó muy bien. Fritz
pensó que iba a tener a todos los lectores de «Drácula», pagando por un boleto, pero finalmente fue un gran
negocio.
Durante los 30 existió un personaje medio
curioso. Tod
Browning adaptó «Drácula», porque ya había dinero en
Estados Unidos y compraron los derechos. Después pudo crear una adaptación con Béla
Lugosi. Filmes como «Drácula», «Fenómenos» y otros más, son elementos que hacen que este
director se considere uno de los mejores en este género. Después de estos
sucesos se vinieron más directores y productores que ven a las películas de
horror, más que un recurso narrativo interesante, como una forma de persuadir a
la gente a la taquilla, porque en ese tiempo era difícil mantener alguna
industria por la gran depresión económica en Estados Unidos. Las películas de
horror y los musicales eran los que más gente atraían en las salas de cine en
todo el mundo, y esa fue la razón por lo que el mundo se adentró al cine de horror.
El primer autor de cine de horror fue Tod Browning, que mínimo hizo dos
clásicos importantes: «Drácula» y «Fenómenos»; este último lo conocimos en
América con el nombre de «La parada de
los monstruos». El cine de horror se especializa hasta la década de los 60,
donde podemos decir que ya hay directores especializados en esa rama de la
cinematografía. Volviendo a lo antiguo de este género cineasta, en la década de
los 10, una de los primeros filmes —no precisamente de horror— es una película
llamada «El estudiante de Praga»… es
anterior al tratamiento de horror de «Caligari».
Es curioso, porque maneja mucho un antecedente de expresionismo alemán que
trata un tema muy interesante: los asesinos seriales. 10 años después el filme «El
gabinete del Dr. Caligari»,
también narró algo sobre asesinos seriales. La producción «El golem» cuenta una leyenda judía donde el personaje
principal fue hecho de lodo. Un judío lo revive para que ayude en su comunidad,
pero termina básicamente arruinando la vida. «Häzan» fue el primer documental dedicado al horror.
El cine que se hacía antes tenía un propósito.
La diferencia que existe entre el cine clásico de horror y el moderno, es que
se tomaba como principal objetivo lo fantástico. Según un escritor muy famoso,
los cuentos de hadas tienen un propósito, el cual tenía como principal
estrategia no decirnos que existen los dragones, sino expresarnos que se puede
trabajar con dragones. En aquel tiempo había una sociedad que apenas se
relacionaba con la luz eléctrica, pero también existían problemas económicos,
sociales y raciales que impactaban en la sociedad. El cine de horror viene
siendo como una válvula de escape, sin embargo todo lo que se hacía tenía un
sentido, que era como exorcizar los demonios sociales, míticos y hasta el miedo
a lo extraño, a lo que no es como yo.
El cine de horror empezó con el trabajo de
franceses e ingleses, que comenzaron a desmarcarse del famoso estilo
naturalista, y tuvieron los primeros ejercicios cinematográficos que iban en
voz para maravillar a los espectadores con sus propuestas narrativas; establecieron
verdaderamente una idea de género
narrativo y género cinematográfico. La principal parte era maravillar a los
espectadores para ganar recaudación en taquilla. Georges
Mellies comenzó a realizar
trabajos pequeños de 4 a 5 minutos que tenían que ver con apariciones, con
demonios, que mostraban a un personaje que llegaba a un cuarto. Los inicios del
cine estaban muy limitado a los planteamientos narrativos de un solo encuadre;
una sola habitación casi siempre con dos o
tres personajes solamente. La típica historia de Mellies —en ese sentido—
era crear un personaje que llegaba a una habitación o a una casa; o bien, un
personaje que se adentraba a algún lugar y había algo en esos tres escenarios
que lo hacía quedar mal.
Ahora en la actualidad, las partes
fundamentales del horror se hacen en sentido literal con el objetivo de
asustar, pero sin ningún propósito. Las últimas grandes películas se horror
fueron dos: «El exorcista»
y «Alien».
De ese tiempo para acá se han venido produciendo películas de horror, pero no
hay ninguna que proponga algo nuevo que no se haya hecho en El exorcista —que
mínimo fue algo nuevo— a lo que se había realizado durante ese tiempo. La
película «Alien» es un filme que manda al horror a la ficción extraña que salió
de la literatura de los principios de siglo; esta producción tiene cuestiones
políticas y de cualquier contexto. Últimamente hay películas que han querido
retomar el propósito que se tuvo al principio del cine de horror. Sin sentido y
propósito las películas no podrían lograr su cometido.
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