jueves, 19 de noviembre de 2015

CINE DE HORROR

Inició con un experimento que tuvo como objetivo tomar al público y llevarlos a las salas; después, se rescataron y se adaptaron las leyendas folclóricas, ya que siempre se han contado historias de cuentos de hadas; también historias que nos dan miedo. Es de gusto la relación que se da con lo fantástico. En la década de los 30, Estados Unidos se convierte en la industria que crea géneros cinematográficos y se especializa en una rama de cine que, una característica fundamental, fue producir cine de bajo presupuesto o cine de clase B, como también se le conoce. Esta clase de cine se utiliza para probar a nuevos directores, nuevos actores y nuevos productores.
De igual forma, en Estados Unidos, comienzan las querencias de hacer cine de horror, pero eso se dio hasta la década de los 30. Durante esta década comienzan a adaptarse clásicos como: «Drácula», «Frankenstein», «El hombre lobo», «La momia», «Criaturas de la laguna negra» y otros más. Con estas adaptaciones se crea en el cine un personaje muy conocido en 1933: «King Kong»; este, se convirtió en el rey de todos los monstruos. El cine de horror ya es una rama de género, ya es un lugar, un planteamiento en el cual se está siguiendo una regla de cómo se va a hacer una forma de cine de horror. Así,  es como podríamos resumir el origen de este tipo de cine y de cómo llega hacia las películas.
Friedrich Wilhelm Murnau, director de cine alemán, hizo una película de horror llamada «Nosferatu», la cual fue única y —gracias a este filme― el público etiquetó al director como el cineasta que inició el horror en todo el mundo. Fritz Lang, un famoso director de origen austriaco, hizo varias películas. Sus producciones pueden entrar en la categoría de horror, pero lo relacionamos porque al fin de cuentas el impacto que tuvo el filme «Nosferatu» (primer drama ambiguo de cine) fue importante. Durante la década de los 30, Fritz Lang huyó de Alemania porque no le gustaba el ambiente político que se vivía durante ese tiempo. Llega a Estados Unidos a trabajar.
Llegando a este país hace una de sus mejores películas, un melodrama que tuvo mucho éxito y lo premiaron como uno de los mejores directores que llegó a Europa a principios de los 30. Finalmente tiene un accidente automovilístico y muere. Este año (2015) cierta gente entró y profanó su tumba, robándose su cráneo y pintándole símbolos diabólicos. Este director hizo este filme, no porque le gustaba el cine de horror, sino porque sabía que la novela que quería adaptar tenía muchos lectores y —él pensando como cineasta— adaptó esta novela y, por cierto, la adaptó muy bien. Fritz pensó que iba a tener a todos los lectores de «Drácula», pagando por un boleto, pero finalmente fue un gran negocio.
Durante los 30 existió un personaje medio curioso. Tod Browning adaptó «Drácula», porque ya había dinero en Estados Unidos y compraron los derechos. Después pudo crear una adaptación con Béla Lugosi. Filmes como «Drácula», «Fenómenos» y otros más, son elementos que hacen que este director se considere uno de los mejores en este género. Después de estos sucesos se vinieron más directores y productores que ven a las películas de horror, más que un recurso narrativo interesante, como una forma de persuadir a la gente a la taquilla, porque en ese tiempo era difícil mantener alguna industria por la gran depresión económica en Estados Unidos. Las películas de horror y los musicales eran los que más gente atraían en las salas de cine en todo el mundo, y esa fue la razón por lo que el mundo se adentró al cine de horror.
El primer autor de cine de horror fue Tod Browning, que mínimo hizo dos clásicos importantes: «Drácula» y «Fenómenos»; este último lo conocimos en América con el nombre de «La parada de los monstruos». El cine de horror se especializa hasta la década de los 60, donde podemos decir que ya hay directores especializados en esa rama de la cinematografía. Volviendo a lo antiguo de este género cineasta, en la década de los 10, una de los primeros filmes —no precisamente de horror— es una película llamada «El estudiante de Praga»… es anterior al tratamiento de horror de «Caligari». Es curioso, porque maneja mucho un antecedente de expresionismo alemán que trata un tema muy interesante: los asesinos seriales. 10 años después el filme «El gabinete del Dr. Caligari», también narró algo sobre asesinos seriales. La producción «El golem» cuenta una leyenda judía donde el personaje principal fue hecho de lodo. Un judío lo revive para que ayude en su comunidad, pero termina básicamente arruinando la vida. «Häzan» fue el primer documental dedicado al horror.
El cine que se hacía antes tenía un propósito. La diferencia que existe entre el cine clásico de horror y el moderno, es que se tomaba como principal objetivo lo fantástico. Según un escritor muy famoso, los cuentos de hadas tienen un propósito, el cual tenía como principal estrategia no decirnos que existen los dragones, sino expresarnos que se puede trabajar con dragones. En aquel tiempo había una sociedad que apenas se relacionaba con la luz eléctrica, pero también existían problemas económicos, sociales y raciales que impactaban en la sociedad. El cine de horror viene siendo como una válvula de escape, sin embargo todo lo que se hacía tenía un sentido, que era como exorcizar los demonios sociales, míticos y hasta el miedo a lo extraño, a lo que no es como yo.
A comparación del cine de antes, el cine de horror contemporáneo tiene como objetivo llenar las salas y meter sangre. Se confunde que el cine de horror es para asustar, pero este género cineasta nunca se ha hecho para asustar, sino para afrontar al lector o espectador con lo que verdaderamente es. La sociedad te impone una forma de comportarte y una forma de cómo se debe de ser en una sociedad que se rija por leyes. Las primeras películas de horror eran como decirle a la gente que no fueran hipócritas, pero que confrontaran lo que daba miedo. Entre las décadas de los 40 y 50, se crearon películas que se filmaban en calles y habitaciones solitarias, donde el principal objetivo era crear fácilmente el miedo en los espectadores poniendo a un gato como el elemento primordial de la escena.

El cine de horror empezó con el trabajo de franceses e ingleses, que comenzaron a desmarcarse del famoso estilo naturalista, y tuvieron los primeros ejercicios cinematográficos que iban en voz para maravillar a los espectadores con sus propuestas narrativas; establecieron verdaderamente  una idea de género narrativo y género cinematográfico. La principal parte era maravillar a los espectadores para ganar recaudación en taquilla. Georges Mellies comenzó a realizar trabajos pequeños de 4 a 5 minutos que tenían que ver con apariciones, con demonios, que mostraban a un personaje que llegaba a un cuarto. Los inicios del cine estaban muy limitado a los planteamientos narrativos de un solo encuadre; una sola habitación casi siempre con dos o  tres personajes solamente. La típica historia de Mellies —en ese sentido— era crear un personaje que llegaba a una habitación o a una casa; o bien, un personaje que se adentraba a algún lugar y había algo en esos tres escenarios que lo hacía quedar mal.
Ahora en la actualidad, las partes fundamentales del horror se hacen en sentido literal con el objetivo de asustar, pero sin ningún propósito. Las últimas grandes películas se horror fueron dos: «El exorcista» y «Alien». De ese tiempo para acá se han venido produciendo películas de horror, pero no hay ninguna que proponga algo nuevo que no se haya hecho en El exorcista —que mínimo fue algo nuevo— a lo que se había realizado durante ese tiempo. La película «Alien» es un filme que manda al horror a la ficción extraña que salió de la literatura de los principios de siglo; esta producción tiene cuestiones políticas y de cualquier contexto. Últimamente hay películas que han querido retomar el propósito que se tuvo al principio del cine de horror. Sin sentido y propósito las películas no podrían lograr su cometido.







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